18.10.11

No puedo vivir esos momentos otra vez, simplemente no los tengo.
No puedo pronunciar más esas palabras, ya se volaron.
Ya no puedo brindar más esas cosas, están rotas.
No puedo volver a entregar mi corazón, claro, lo tenes con vos.
Es como intentar escribir una historia, y darse cuenta que ya está escrita por nosotros.
Es como intentar hacer que pase el tiempo, y darse cuenta que el tiempo se detuvo hace mucho..cuando te conocí.
Es vivir de los pequeños momentos, y que sean pero tan pequeños, que se vuelvan una pequeña espina, que se clava en lo mas profundo de tu corazón, cada vez que los recordas.
Es que sea tanto el amor y tanta la locura, que nunca pudiste diferenciarla.
Es extrañar cada detalle, cara mirada, cada gesto, cada abrazo, cada minuto inconsciente e insignificante.
Es preguntarse, donde fue a parar, algo que era tan grande.
En algún lado tiene que estar, esas cosas no se desvanecen así como si nada.
¿Dónde estarán? ¿Dónde estarás? ¿Dónde me fui yo, a dónde fuiste vos?
¿A donde vinimos a parar?
Dos corazones apartados, sufriendo en vano, intentando sobrevivir, por dos par de tontos que no supieron aprovechar lo que tenían al lado.
Dos corazones destinados a la soledad, incluso estando en compañía.
Dos corazones a la deriva en mar abierto, sin lugar donde anclar.
Y sin faro que los guie.
Dos memorias interrumpidas por siempre, destinadas a nadar en un mar de recuerdos, de donde no hay más salida, que olvidar.
Dos mentes parcialmente en pausa, obligadas a no rebobinar, si no a avanzar e ir dejando atrás.
Todo aquello que una vez fue su presente.
Un presente que hoy es una especie de cápsula del tiempo. Lejano. Prohibido. Imposible
Un texto sin principio, ni desenlace, ni fin.
Y un sabor amargo, antes de irte a dormir y volver a la realidad.
Todo lo que me queda tiene que ver con vos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Don't slide